Los domos inflables se utilizan en numerosos sectores por su bajo coste, su construcción rápida y su desempeño ambiental. Son una solución práctica para el almacenamiento.
Las existencias grandes y variadas requieren mucho espacio. El diseño sin vigas permite distribuir el interior con flexibilidad y alivia el coste de inversión. El edificio temporal se puede trasladar y reutilizar cuando sea necesario, una ventaja frente a los almacenes convencionales.
El tejido de la membrana resiste la tracción y el desgarro. Una red exterior de cables de acero cruzados puede reforzar la estabilidad. Un sensor detecta los cambios de viento y permite aumentar la presión interior durante un tifón. Según el fabricante, ciertas configuraciones soportan vientos superiores a fuerza 12.
En el almacén cerrado, un sistema inteligente monitoriza y ajusta la temperatura, la humedad y la calidad del aire las 24 horas. Esto ayuda a conservar los materiales almacenados tanto en verano como en invierno.
La membrana de PVDF es impermeable, ignífuga y autolimpiante, lo que reduce el mantenimiento. Es posible regular la temperatura y la humedad. Algunos domos temporales Liri superan los 100 m de luz y pueden ampliarse en longitud según las necesidades de almacenamiento.
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