



El tiempo condiciona a menudo la práctica de deporte al aire libre. En verano, el calor intenso aumenta el riesgo de golpe de calor. En invierno, el frío dificulta el juego. Por eso muchos deportistas optan por instalaciones cubiertas.
Sin embargo, el aire cargado y las pistas estrechas pueden dificultar el juego en recintos cubiertos. El tenis, en particular, necesita mucho espacio. Los pabellones convencionales suelen tener pocas pistas, que se reservan rápidamente. Liri Air Dome Technology ha desarrollado un domo para tenis que mejora el espacio disponible y el confort interior.
El domo presurizado destaca por su gran luz estructural. Puede salvar con facilidad cien metros, algo difícil de conseguir en un edificio temporal convencional. También se puede ampliar en sentido longitudinal para aumentar la superficie interior.
Según Liri, construir un domo para tenis cuesta aproximadamente un tercio de lo que cuesta un edificio convencional. Cuanto mayor es la superficie, más ventajoso resulta el coste. En los proyectos que no requieren una licencia de construcción específica, las obras pueden empezar de inmediato y el recinto suele estar operativo en uno a tres meses.
La calidad del aire es una de las principales preocupaciones en los pabellones deportivos cubiertos. El sistema de ventilación inteligente del domo para tenis regula la temperatura y la humedad, renueva el aire de forma continua y lo filtra. Así se evita la sensación de aire cargado y se consiguen condiciones más parecidas a las del exterior.
El domo también facilita el ahorro de energía. Su membrana deja pasar la luz natural durante el día, incluso en recintos de gran tamaño. Por la noche, refleja la luz artificial, amplía la superficie iluminada y aumenta la luminosidad. Así se reducen las zonas de sombra y se obtiene una iluminación más adecuada para el tenis.
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