




El bádminton es un deporte popular entre todas las edades. Por su poco peso, el volante se ve afectado incluso por una brisa al aire libre. Por eso, cada vez más jugadores prefieren las pistas cubiertas.
Un pabellón de bádminton necesita amplitud y altura libre. Un edificio convencional puede ser caro y lento de construir. El domo inflable LIRI ofrece otra opción.
El domo puede alcanzar 100 m de luz y una altura equivalente a un tercio de esa luz, con un interior amplio sin vigas ni columnas. La ventilación inteligente renueva el aire las 24 horas para mantener su calidad y unas condiciones cómodas de temperatura y humedad.
La iluminación por reflexión dirige la luz hacia la membrana para distribuirla de forma suave y sin deslumbrar, lo que mejora la visibilidad durante el juego. Un generador de respaldo puede mantener el recinto en funcionamiento en caso de corte eléctrico.
Según el fabricante, construir un domo deportivo de gran tamaño cuesta menos de un tercio de un edificio convencional y resulta más rentable a medida que aumenta la superficie. Esto favorece su uso para instalaciones polideportivas cubiertas abiertas al público.
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